Es sorprendente la cantidad de velocistas que pierden velocidad debido a la rotación externa. Aprende algunas soluciones rápidas para uno de los problemas más comunes que reducen la velocidad. Al esprintar, debes alinear tus fuerzas y golpear con toda tu potencia. Cualquier rotación externa hará que tu velocidad disminuya. Algo tan simple como un ligero movimiento de cabeza puede transmitirse a las manos y los pies, provocando movimientos innecesarios y tiempos más lentos. Además de todo esto, si estás en una competición y te sales de tu calle, puedes ser descalificado.

El entrenador Harnden enfatiza la importancia de evitar la rotación externa, y en esta publicación explico por qué es así. También te ofrezco algunos consejos prácticos y ejercicios de velocidad que el entrenador Ken Harnden utiliza con sus atletas para trabajar en mantener todo alineado. Recuerda que la forma más rápida de ir del punto A al punto B es en línea recta.

Nuestro objetivo al esprintar es alinear nuestras fuerzas y golpear con la máxima potencia para impulsar el cuerpo en línea recta. Obviamente queremos hacerlo bajo control, pero siempre buscamos mantener un movimiento lineal en la medida de lo posible. Cualquier rotación externa permite un movimiento hacia la izquierda y hacia la derecha. Esto no nos lleva a nuestro destino final. Sabemos que el camino más rápido del punto A al punto B es una línea recta.

  • A menudo en la pista hacemos que nuestros atletas utilicen la línea de la calle para correr, en lugar de correr dentro de la calle. Esto les permite sentir la desviación cuando están corriendo.
  • A menudo realizamos un ejercicio de carrera sentados para intentar mantener las manos en un movimiento lineal y no permitir movimientos cruzados a través del cuerpo.

Consejo: Utiliza la línea de la calle para comprobar la desviación

Cuando hacemos esto, se produce una reacción en cadena. Las manos dictan lo que hacen las piernas. Así que si consigues que tus manos se muevan rectas hacia arriba y hacia abajo, y rectas hacia adelante, entonces lograrás que todo el cuerpo se mueva en línea recta.

En definitiva, buscamos un movimiento lineal siempre que sea posible y una rotación externa nula. Para la mayoría de los atletas, esta rotación externa comenzará en la cabeza y en las manos. Siempre que permitas que las manos crucen la línea media del cuerpo, también se producirá una desviación al nivel de los pies.

Puntos clave:

  1. Mantén la cabeza recta → La rotación externa a menudo empieza con la cabeza
  2. Las manos se mueven en línea recta → Evita cualquier movimiento a través del cuerpo.
  3. Los pies tienden a seguir a las manos → Utiliza la línea de la calle para comprobar la desviación

Referencias bibliográficas:


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